“La financiación valenciana. De la sumisión al cambio necesario” . Por Vicent Cucarella

“La financiación valenciana. De la sumisión al cambio necesario” . Por Vicent Cucarella

VALENCIAECONÓMICA.- Vicent Cucarella Tormo, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat de València, técnico de investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) desde 1992, presentará el próximo lunes 23 de febrero el libro “La financiación valenciana. De la sumisión al cambio necesario”, en la la Aula Magna de la Universitat de València.

Valenciaeconómica se hace eco de este exhaustivo estudio cuya temática estará presente en los programas y debates de las próximas elecciones autonómica. Reproducimos aquí la introducción del libro y algunas de las conclusiones a las que llega el investigador valenciano.

Por qué ahora son tan importante las finanzas públicas 

Las finanzas públicas valencianas se han convertido en un tema de conversación habitual, que tiene reservado un espacio permanente en los medios de comunicación valencianos y que con frecuencia también trasciende al ámbito estatal. Nos hemos acostumbrado a leer que los valencianos sufrimos déficit fiscal, que el sistema de financiación autonómica nos discrimina, que el Estado invierte poco en nuestro territorio, que somos la comunidad autónoma más endeudada, etc. Son términos y expresiones que oímos a menudo, pero en muchas ocasiones no llegamos a entender su significado, ni la trascendencia que implica para los ciudadanos, ni qué vínculos existen entre unas afirmaciones y otras, ni si realmente es cierto todo lo que se dice.

Quizás alguien se pregunte por qué ahora parece ser tan importante esto de las finanzas públicas; pues, porque en los Estados modernos como el nuestro, el sector público tiene un elevado protagonismo en diferentes momentos de la vida de las personas y también en la dinamización de la economía. Recordemos que, entre otros aspectos, facilita el acceso a la atención sanitaria y a la educación básica a todos los ciudadanos, presta servicios de protección social y de seguridad, dota de infraestructuras para el transporte y fomenta la actividad productiva. Pero la capacidad de cumplir correctamente estos deberes dependerá mucho de la suficiencia financiera de la Administración pública encargada de prestar el servicio. Este es el motivo que justifica el interés por el estudio de la financiación de las comunidades autónomas, porque en ellas recae la competencia de gran parte de los servicios públicos ligados al bienestar de los ciudadanos.

Por tanto, no se trata de asuntos tan solo de políticos o de economistas, sino que la correcta asignación de los fondos financieros y su distribución equitativa son la base para garantizar que todos los ciudadanos recibamos unos servicios públicos fundamentales en la cantidad y la calidad convenientes.

El objetivo de este libro es explicar la situación actual de las finanzas públicas valencianas, analizar cómo hemos llegado donde estamos y cómo afrontarlo. Para hacer todo esto inteligible hemos procurado exponerlo en términos que resulten accesibles a la mayoría de los lectores, sin dejar de lado una adecuada documentación y un cuidadoso análisis. En muchos casos, el hilo argumental se organiza a partir de un conjunto de preguntas y respuestas, apoyadas en gráficos sencillos: ¿qué relación hay entre el déficit fiscal y las inversiones estatales?, ¿cómo afecta el sistema de financiación a la deuda pública valenciana?, ¿qué implicaciones tiene sobre la actividad económica y el bienestar de las personas?

El libro se estructura en siete capítulos. El primero está destinado a dar a conocer el significado y los resultados de las balanzas fiscales, así como a explicar los motivos del saldo fiscal valenciano. El segundo capítulo profundiza en el funcionamiento del sistema de financiación autonómica y hace una valoración del resultado correspondiente a la hacienda valenciana. El tercero se centra en resumir la estructura del presupuesto de la Generalitat Valenciana.

El cuarto se dedica a presentar la deuda pública valenciana y a explicar sus causas. El capítulo cinco estudia la dimensión de todo el sector público en el territorio valenciano y sus consecuencias.

En el sexto se valoran diferentes maneras de afrontar la situación. Por último, se incluye un breve capítulo con el resumen de las principales conclusiones. Si estos temas nos afectan a todos, es vital difundirlos y procurar que resulten comprensibles al mayor número de receptores posibles.

Este es el objetivo de las páginas siguientes, en las que hemos depositado esfuerzo e ilusión para hacer accesibles conceptos que ayuden a valorar acertadamente la situación financiera valenciana. En qué grado lo hemos conseguido lo deben juzgar los lectores.

Conclusiones del estudio

Renta per capita inferior en un 12% a la media española

En la actualidad, los valencianos tenemos una renta per cápita inferior en un 12% a la media española. Esta situación nos tendría que hacer receptores de la solidaridad interpersonal e interterritorial, de manera que nuestra balanza fiscal fuera positiva, es decir, que recibiéramos del Estado más de lo que aportamos en impuestos y cotizaciones. Pero la realidad es muy distinta y no solo no disfrutamos de un superávit en la balanza fiscal, sino que soportamos un déficit del 2% de nuestro PIB (aproximadamente 2.000 millones de euros anuales).

Única autonomía que aporta más de lo que recibe

Esto convierte a los valencianos en la única comunidad autónoma pobre que además aporta más de lo que recibe. Las principales causas de este comportamiento atípico de la balanza fiscal valenciana las encontramos principalmente en la discriminación que sufrimos en el sistema de financiación autonómica y en la menor inversión estatal en tierras valencianas.

La menor financiación se explica por un cúmulo de circunstancias,que empezó con la asunción temprana de las competencias autonómicas y una menor valoración inicial de los servicios traspasados; continuó con la falta de voluntad o de autoridad del gobierno central para romper las posiciones de privilegio conseguidas por algunas comunidades autónomas en los modelos de financiación anteriores; se ha agravado por el mayor crecimiento relativo de la población valenciana, y se ha consolidado a causa de la falta de capacidad (o voluntad) negociadora y de presión de los gobiernos valencianos para conseguir cambiar los criterios y evitar la discriminación.

Agravio en inversión estatal

La menor inversión estatal también es un agravio histórico, avalado por el análisis del stock de capital desde hace más de un siglo y confirmado por las recientes publicaciones de las inversiones territorializadas y por las numerosas decisiones estatales que han dificultado las tasaciones de infraestructuras valencianas.

El maltrato permanente en la financiación autonómica ha provocado que la Generalitat tenga que recurrir a un mayor endeudamiento desde hace décadas. Un endeudamiento que no tiene su causa principal en un exceso de gasto –como mucha gente cree–, sino que principalmente proviene de unos menores ingresos. Hay que recordar que, pese a los errores cometidos con gastos extravagantes, la Generalitat se ha caracterizado por ser uno de los gobiernos autonómicos que menos gasta por habitante. Destina un gasto per cápita ligeramente inferior a la media en educación y sanidad; y después de cumplir con estos dos importantes servicios básicos, casi no le queda presupuesto para otras funciones de gasto, entre las que se encuentran cultura, protección social, fomento económico, I+D, etc. La discriminación financiera deteriora nuestra calidad de vida, reduce el estado de bienestar, debilita las políticas de fomento económico y afecta también a los sectores más desfavorecidos, que no reciben la protección social ni las ayudas públicas necesarias.

No solo la Administración autonómica tiene una menor dimensión relativa en la economía y la sociedad valenciana, sino que el resto de las Administraciones centrales y locales también están menos desarrolladas en el territorio valenciano. Esto implica un gasto público menor por habitante, menos inversión y un número de puestos de trabajo inferior. La menor presencia del sector público es un hecho constatado desde hace muchas décadas y debilita la actividad económica por falta de infraestructuras adecuadas, insuficientes medidas de fomento y de apoyo a la producción, menores ayudas sociales y un efecto indirecto menos potente porque las rentas generadas son inferiores. Obviamente, una economía menos dinámica genera menos ingresos públicos y retroalimenta el círculo vicioso, que se suma a la ya menor financiación autonómica.

Desequilibrios financieros

Este trato distinto explica por qué la Generalitat Valenciana ya presentaba desequilibrios financieros incluso durante la época de expansión económica. Un problema al que también ha coadyuvado la falta de prudencia en determinados tipos de gastos y que se ha complicado con la recesión económica. La reducción de ingresos ha provocado un déficit coyuntural que ha acentuado el permanente déficit estructural de la Generalitat. Un déficit estructural que prácticamente desaparecería si la Generalitat recibiera una financiación per cápita similar a la media que reciben las comunidades de régimen común. Pero, si no se resuelve pronto el problema, el incremento continuado del endeudamiento nos condenará durante muchos años, tanto por el coste financiero al que habrá que hacer frente como por la disminución de autonomía que imponen los acreedores, entre los que destaca el gobierno español.

Vicent Cucarella Tormo (Alzira, 1967), licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat de València, es técnico de investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) desde 1992. Sus áreas principales de estudio son las cuentas públicas, el stock de capital, el gasto en servicios públicos fundamentales y el sistema de financiación autonómica. Ha participado en más de cincuenta trabajos de investigación sobre estas materias. Es coautor de los informes Criterios y propuestas para un nuevo sistema de financiación autonómica (Comisión de expertos nombrada por las Cortes Valencianas) y La financiación pública de la Comunitat Valenciana y sus consecuencias económicas Asociación Valenciana de Empresarios [AVE]).

El libro se presentara el día 23 de febrer a les 19:30 h. con una mesa redonda en la Aula Magna de La Nau de la Universitat de València. El acto estará moderado por el decano de la Facultad de Economía, Vicent Soler. Participarán el debate: Ignacio Blanco (diputat d’EU i candidat a la presidència de la Generalitat), Mónica Oltra (diputada de Compromís i candidata a la presidència de la Generalitat), Julián López (diputat i vicesecretari d’economia del PSPV-PSOE), y  Rubén Ibáñez (diputat i portaveu d’economia del PP).

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