El Hospital de La Ribera incorpora a sus paritorios elementos de relajación para conseguir un parto más humanizado

Se ha recreado la habitación de una casa particular a través de colores suaves, cuadros y aromas y la ocultación de elementos hospitalarios.

Se ha recreado la habitación de una casa particular a través de colores suaves, cuadros y aromas y la ocultación de elementos hospitalarios.

VALENCIAECONÓMICA.- El Hospital Universitario de La Ribera ha incorporado a sus salas de dilatación y parto las últimas tendencias en relajación, con el fin de ofrecer a las futuras madres un parto más humanizado.

De esta forma, dos de los paritorios con que cuenta el centro hospitalario se han acondicionado para recrear la habitación de una casa particular, con el objetivo de dar la máxima naturalidad al proceso de dilatación y parto.

Así, se ha dotado a estos paritorios de colores e iluminación suave, cuadros inspiradores y relajantes y se han ocultado los elementos hospitalarios. Además, se han acondicionado para que las futuras madres puedan disponer en ellos de la música y el aroma que deseen.

Según ha destacado la responsable de Paritorios del Hospital de Alzira, Erme Abarca, “se trata de hacer más cómoda la estancia de la mujer y evitarle un ámbito hospitalario que puede llegar a resultarle hostil”.

Junto a ello, se ha dotado a estos paritorios de pelotas de fitball y monitores inalámbricos que permiten a la mujer adoptar posiciones más cómodas y caminar durante el proceso de dilatación. “Que la mujer tenga movilidad en este momento es muy importante, ya que puede adoptar posiciones en las que se reduzca su dolor y, además, la movilidad consigue que el feto descienda con más facilidad a través de la pelvis y que el proceso de dilatación se acorte”, ha afirmado Abarca.

Walking epidural

Con este mismo objetivo, el Hospital de La Ribera se ha convertido en uno de los primeros centros de la Comunitat Valenciana en aplicar la walking epidural o epidural ambulante, un tipo de anestesia que controla los dolores propios del parto pero que no bloquea las piernas de la mujer, permitiéndole caminar y moverse, mejorando así su autonomía y autocontrol.

“La epidural tradicional deja a la parturienta dormida de cintura para abajo, lo que obliga a la futura madre a permanecer tumbada hasta el momento del parto; con la walking epidural, la mujer puede desplazarse por la sala de dilación y parto con total libertad, ir al baño sola si lo desea, e incluso darse una ducha si le apetece, así como colaborar de forma activa en el trabajo de parto. Además, es la propia mujer la que va suministrándose la anestesia según va sintiendo dolor”, ha  destacado la responsable de Paritorios de Alzira.

En cualquier caso, “si la mujer necesitara optar por la epidural tradicional, la walking epidural puede revertirse en cualquier momento en ese tipo de anestesia”.

Otra de las novedades que ha introducido el Hospital de La Ribera para las futuras madres es la de ofrecer líquidos a las parturientas durante el proceso de dilatación. “No hay evidencia que justifique el ayuno prolongado de las mujeres que están de parto, siempre y cuando se trate de un parto de bajo riesgo y, sin embargo, el ingerir líquidos permite prevenir casos de deshidratación y cetosis (aumento de la acetona en sangre y orina) en el caso de dilataciones largas”, ha señalado Abarca.

Apostando por un parto humanizado

Con estas novedades, el Hospital Universitario de La Ribera amplía las opciones de parto que ofrece a las futuras madres, “que son las que, con el asesoramiento del profesional sanitario, deciden, en última instancia, cómo desean que se lleve a cabo su parto, siempre que médicamente sea posible”.

Así, esta forma de dar a luz se suma a las modalidades que ya ofrecía el hospital alcireño como el parto en diferentes posturas (sentada, semisentada, de lado), o la elección de anestesia epidural o métodos alternativos de mitigar el dolor como la ducha con agua caliente en la sala de dilatación, la infiltración con suero en la zona baja lumbar o el gas analgésico.

Según ha señalado Abarca, “el Hospital de La Ribera apuesta siempre por un parto humanizado, priorizando el parto vaginal y evitando la realización rutinaria de la episotomía (corte vaginal), y utilizando la cesárea solo en los casos estrictamente necesarios. De hecho, la tasa de cesáreas del Hospital de La Ribera es una de las más bajas de la Comunitat Valenciana”.

Ello se completa con técnicas como el contacto piel con piel entre la madre y el recién nacido, el fomento de la lactancia materna y el clampado tardío del cordón umbilical.

Además, el Hospital de La Ribera mantiene su oferta de anestesia epidural las 24 horas del día, ecógrafos de alta resolución y habitaciones y salas de dilatación individuales, para que el momento del parto en el centro alcireño vaya siempre ligado a las condiciones de seguridad, intimidad y calidad.

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