Peter Lim, Chicote y la pesadilla en el Valencia CF

Peter Lim, Chicote y la pesadilla en el Valencia CF

VALENCIAECONÓMICA.- Probablemente todos ustedes hayan oído hablar del programa de televisión ‘Pesadilla en la cocina’, en el que aparece el carismático chef Alberto Chicote. En el programa, Chicote acude a restaurantes en banca rota y trata de salvarlos a partir de su experiencia y buen hacer personal. Si ustedes han seguido el programa de manera habitual, se habrán dado cuenta que en todos los restaurantes en problemas hay un denominador común, la negligencia del dueño en la gestión del local.

Bien porque el dueño ni está ni se le espera, o bien porque el dueño es incapaz de mantener el orden con sus propios empleados, en Pesadilla en la cocina se demuestra que si el dueño no funciona el resto de la empresa no va a funcionar. Ahora mismo me pregunto qué diría Chicote si alguien le encargara supervisar el Valencia CF. Chicote se encontraría con una sociedad donde nadie sabe quién manda exactamente en el día a día, donde la presidenta, o CEO si son ustedes modernos, no tiene ninguna experiencia en la materia y viene una semana al mes, y donde el dueño hace meses que no se deja ver por la empresa. Imagino que lo primero que haría el bueno de Alberto sería exigir la presencia inmediata, tanto para cantarles las cuarenta como para mantenerlos fijos en el día a día de la gestión del club, de CEO y máximo accionista. Pueden valer más o menos para el puesto, pero por lo menos han de ocuparlo, vivirlo en primera persona con las ventajas e inconvenientes que ello supone. Si es difícil gobernar una sociedad como el Valencia desde la propia Valencia, imagínense hacerlo con mando a distancia.

Y sí, quizá ustedes ahora me vengan con la cantinela de que da igual que el dueño esté en Singapur, pero no, no da igual. No da igual porque el dueño ha demostrado una negligencia extrema en saber delegar responsabilidades, porque el Valencia ahora mismo no tiene ni un solo directivo fuerte, reconocible y con plenos poderes viviendo de seguido en la ciudad, y porque ni uno solo de esos directivos que ha traído Peter Lim sabía lo que era un club de fútbol hasta que llego aquí. Es hora de que en el Valencia empiecen a haber más personas que vengan a enseñar y menos que vengan a aprender. Porque de buenas intenciones no come uno, y el Valencia está empezando a pasar hambre. El primer paso de Peter Lim, previamente a cargarse a su hombre fuerte, Amadeo Salvo, era haber tenido un sustituto buscado, alguien con experiencia en la gestión del club de fútbol, que conociera al Valencia y a los valencianistas y que no tenga que aprender todo a base de pegarse tortazos. Y digo esto porque el Valencia ha desaprovechado una oportunidad histórica, ha invertido como nunca y tiene una de sus peores plantillas de los últimos 25 años. Porque esa inversión en buenas manos habría supuesto estar hoy en día peleando con el Atlético de Madrid, habría supuesto estar 2 pasos por delante del Sevilla y ser un fijo en Champions. Pero no, por culpa de no saber qué hacer con el dinero, por culpa de vender tu alma al diablo, y por culpa de (no) vivir el problema a 12.000 kilómetros de Valencia el equipo, la sociedad e incluso su propia credibilidad están al borde del abismo.

Lo siento señor Lim, pero ya no basta con buenas intenciones, ya no basta con asumir errores. ¿Y sabe por qué? Porque asumen errores pero no los corrigen, asumen que no saben de fútbol pero no traen a alguien que sepa. ¿Qué hay de su amigo Peter Kenyon? El CEO que llevó a lo más alto al Manchester United podría desempeñar un buen papel aquí, pero no hace falta que sea él. Basta con que sea alguien que ha vivido esto del fútbol, que haya acertado y se haya equivocado, porque los errores que ha cometido no los volverá a cometer otra vez en el Valencia.

Usted decide señor Lim pero el tiempo se le agota. El Valencia es cada vez menos Valencia, cada vez más lejos de su hábitat natural. Es momento de dar un golpe encima de la mesa. Es momento de que el dueño se ponga al frente de la nave y dirija, con mayor o menor atino, pero que dirija siguiendo un rumbo con mano firme por lo menos. Es momento de demostrar el compromiso de Meriton con el Valencia. No digo que deba volver a hacer una gran inversión, porque con la estructura que hay montada volvería a ser inútil, digo que es la hora de que Peter Lim de la cara, venga a Valencia y monte un club de fútbol en condiciones. Luego, cuando haya gente que sepa, ya se decidirá la inversión económica necesaria. Señor Lim, es la hora de demostrar que el Valencia le importa de verdad.

@ValEcoDeportes

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