Senso y Vidal recuperan la historia de los valencianos que lucharon contra el nazismo y acabaron en campos de exterminio

Rafael Sivera - Foto de l'Amical de Mauthausen

Rafael Sivera – Foto de l’Amical de Mauthausen

Nuevos estudios están consiguiendo ofrecer algo de luz a uno de los momentos más oscuros de la historia de la humanidad: el Holocausto nazi. Dichas investigaciones consiguen que se conozca mejor el tiempo pretérito y, de paso, homenajear a personas que dieron su vida por la democracia, acabando en campos de aniquilamiento masivo alemanes. Se calcula que los españoles recluidos en los campos controlados por el III Reich de Adolf Hitler fueron 9.328. De ellos murieron 5.185, sobrevivieron 3.809 y figuran como desaparecidos 334. Estos datos representan una tasa de mortalidad del 59 %. Una de estas investigaciones se ha podido plasmar en el libro «La ignomínia de l´oblit. Els valencians de la Ribera als camps d´extermini nazis», de los ribereños Ximo Vidal (de la Pobla Llarga) y Carles Senso (de Antella) y editado por Publicacions de la Universitat de València. Acaba de ver la luz.

Más de la mitad de los deportados de la Ribera a los campos de exterminio nazis fueron asesinados mediante salvajes mecanismos de aniquilación humana, entre los que se podrían encontrar los experimentos científicos, el fallecimiento por inanición o el contagio de enfermedades. En la comarca ribereña los porcentajes son similares al resto del territorio valenciano. Procedentes de hasta diecinueve localidades de la Ribera Alta y Baixa, llegaron a campos como Mauthausen, Buchenwald, Ravensbrück, Dachau o Hradischko treinta y nueve vecinos de pueblos como Turís, Almussafes, Sueca, Sollana, Cullera, Alzira, Pobla Llarga, Carcaixent, Albalat de la Ribera, Algemesí, Guadassuar, l´Alcúdia, Alberic, Villanueva de Castellón, Sumacàrcer, Massalavés, Tous, Carlet o Corbera. De ellos fueron asesinados veintidós, sobre todo en los dos primeros años de actividad plena de los campos, en 1941 y 1942. Salieron con libertad los otros, menos uno, Francisco Peris, de Alzira, del que no existen datos y consta como desaparecido. Los ribereños y ribereñas tuvieron que salir al exilio tras la victoria franquista en 1939 y muchos de ellos empezaron después una actividad en Francia que les llevó a luchar contra las tropas alemanas en la Segunda Guerra Mundial. La ocupación de parte del territorio galo por parte de los nazis hizo que los vecinos de la Ribera (todos hombres menos una mujer, la suecana Virtudes Cuevas) acabaran en los campos de exterminio. Llegaron desde los primeros días de la guerra, con cuatro ribereños en el primer convoy que se dirigió a Mauthausen, el campo que concentró a la mayoría de vecinos de la comarca. Fueron Julio Tomás (de la Pobla Llarga), Eduardo Giner (de Carcaixent), Ramón Cogollos (también de Carcaixent) y Bernardo Lairón (de Alzira). De ellos, sólo el alcireño consiguió salir liberado en mayo de 1945, siendo uno de los reclusos que más tiempo pasó en los campos. Un auténtico milagro. Los otros tres murieron en el subcampo de Mauthausen, Gusen (donde eran enviados los deportados más frágiles por el efecto del hambre, el duro trabajo, las palizas y las enfermedades) y en el Castillo de Hartheim (conocido por los experimentos pseudocientíficos para conseguir el hombre alemán perfecto de raza aria). Las condiciones bélicas provocaron que la mayoría de los que acabaron pisando los campos de exterminio alemanes fueran jóvenes. Senso y Vidal tienen constancia de que, en su entrada en los campos, el 35 % de los ribereños tenía entre 20 y 25 años, mientras otro 28 % estaba entre los 26 y los 30 años.  Por tanto, casi siete de cada diez ribereños entraron en los campos nazis (considerados por muchos como el infierno sobre la tierra) cuando sólo tenían entre 20 y 30 años.

Entre los ribereños estudiados por Ximo Vidal y Carles Senso se encuentran enlaces entre anarquistas, comunistas y socialistas en Francia; agentes secretos de los servicios soviéticos; pintores que lograron sobrevivir gracias a su destreza con la brocha; o varios liberados con historias inimaginables tras situaciones estrambóticas. También otros muchos que fallecieron víctimas de la más absoluta atrocidad provocada por el ser humano. Decenas de historias ahora recuperadas por Publicacions de la Universitat de Valencia.

Deja un comentario

" alt="" title="" class="banner-image" width="100%" />

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Más información