Un proyecto de la UV logra mantener la autogestión de los acueductos comunitarios en los suburbios de Bogotá

Un proyecto de la UV logra mantener la autogestión de los acueductos comunitarios en los suburbios de Bogotá

VALENCIAECONÓMICA.- Mantener la gestión del agua en los suburbios de Bogotá, Colombia. Este es el logro del proyecto de cooperación de la Universitat de València titulado ‘Hacia un fortalecimiento y reconocimiento de la gestión comunitaria del agua’. Una iniciativa comunitaria, participativa y con una importante implicación de las comunidades colombianas, que se ha llevado a cabo dentro del Programa 0,7 Una Nau de Solidaritat.

El día 22 de marzo es el Día Mundial del Agua, proclamado por las Naciones Unidas en la Asamblea General celebrada el 22 de diciembre de 1992. En 2015, el tema es ‘Agua y Desarrollo Sostenible’, puesto que, según señala la ONU, “el agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible. Los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental”. A lo que añade: “El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas”.

Por este motivo, precisamente, a lo largo de dos años, la Universitat de València ha trabajado, junto con la entidad local ENDA América Latina-Colombia, para la mejora de los barrios bogotanos a partir del fortalecimiento social de las comunidades vulnerables en el manejo del bien público del agua.

“Más del 54% de la población vive en una situación de exclusión y pobreza, hay una imposibilidad de acceder a los servicios públicos, en este caso, el del agua, que es un bien vital. La zona de Bogotá cuenta con fuentes hídricas dentro de la ciudad, que la gente ha aprovechado para canalizar y construir así sus propios acueductos comunitarios convirtiendo la tarea de la distribución del agua en una labor comunitaria. El hecho de no pasar por la cadena de intermediarios hace que el consumo de agua sea asequible para las comunidades”, explica Mauricio Pinto, miembro de la Asociación Entre Iguales Valencia, organización que, en colaboración con la Universitat, ha dado apoyo a este proyecto.

La ciudad de Bogotá presenta una serie de acueductos comunitarios que, dado el contexto de privatización y normalización de los servicios públicos, se ven amenazados. “El Ayuntamiento considera costoso llevar el servicio de agua a las zonas periféricas y rurales, y, de alguna manera, esto tiene que ver con el tema de la privatización del servicio”, apunta Mauricio Pinto.

De ahí que tuviera lugar, urgentemente, la necesidad de las comunidades de organizarse dentro de un contexto normativo y político que preserve el trabajo comunitario. “Es la autogestión de un servicio público para poder garantizarse el derecho al agua y, a su vez, a la vida”, afirma Pinto.

El proyecto de la Universitat de València ha consistido en dotar a las comunidades bogotanas de la formación adecuada para la autogestión del agua, capacitar a los habitantes de la periferia de la ciudad para llevar a cabo una política pública y convertirse en actores comunitarios para interactuar con los representantes municipales. “Lo que pretendemos es que iniciativas comunitarias, como la adquisición de una bomba potabilizadora, estén enmarcadas dentro de una política pública, porque si no lo están, es como si no existiesen. Pueden denunciarlo por ser ilegal, amonestar a los vecinos y eliminar toda la gestión realizada a lo largo de las últimas tres décadas”, alerta el representante de Entre Iguales.

La intención principal del proyecto universitario era viabilizar los procesos comunitarios sobre los que pone la atención Mauricio Pinto a través del fortalecimiento de las capacidades técnicas y administrativas de las comunidades excluidas de las políticas de derechos de las autoridades locales. Y lo que se ha conseguido hasta ahora ha sido un alto nivel de participación social, con una población involucrada en procesos comunitarios que van impactando positivamente sobre el tejido social de sus localidades y sobre el nivel de vida de sus habitantes.

Iniciativas de cooperación y desarrollo humano como el proyecto de la Universitat de València se suman, en el Día Mundial del Agua, a la campaña para crear conciencia sobre este bien vital, tal y como demanda la ONU.

‘Hacia un fortalecimiento y reconocimiento de la gestión comunitaria del agua’ es una acción solidaria liderada por la Universitat de València, gracias a la iniciativa de Brenda Portilla, estudiante del Máster en Género y Políticas de Igualdad y miembro de la Asociación Entre Iguales, con el apoyo del colectivo ENDA en Colombia.

El Programa 0,7 de la Universitat de València

El Programa 0,7 Una Nau de Solidaritat, que convoca el Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación de la Universitat de València, está dirigido por la Comisión 0,7, creada en 1995 con la misión de establecer las líneas generales de actuación en materia de cooperación al desarrollo de la Universitat de València; distribuir el presupuesto 0’7 -que se obtiene del 0’7% del presupuesto de la Universitat, así como con carácter voluntario del 0’7% de las nóminas de su personal y de las tasas de matrícula de sus estudiantes- entre los diversos programas de cooperación; controlar y supervisar este presupuesto; y preparar y resolver convocatorias de proyectos propios de cooperación.

 

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